Para obtener unos buenos resultados, es necesario desplazar la máquina realizando un movimiento en arco a una velocidad constante, y siempre hay que seguir la dirección que indica una flecha en la pantalla. 

 

Este modo es apto para fotografiar objetos estáticos que no estén demasiado cerca, por ejemplo un puente o un paisaje. Además conviene trabajar en condiciones de mucha luz ambiente, donde no haya fluctuaciones. Como la imagen resultante es una combinación de varias, conviene ser cuidadoso a la hora de mover la cámara.