Los negros están bien detallados, y el panel de por sí ya da una buena sensación de profundidad y ayuda en la representación de las imágenes tridimensionales. Está recubierto de una película que reduce al mínimo los reflejos. Toda la familia ha sido creada bajo el paraguas del diseño Monolithic, que reduce el marco a la mínima expresión y lleva el protagonismo absoluto a las imágenes.

La electrónica es muy buena. Por eso estos dos televisores pueden reproducir imágenes muy fluidas, gracias al Motion 400 Pro, que además incorpora algoritmos de reducción del emborronamiento. Esto garantiza imágenes suaves con movimientos fluidos, con los perfiles bien dibujados, y sin que los colores se entremezclen