Se trata de un procesador de seis núcleos y hasta 12 hilos de ejecución que, además, puede overclockearse, una práctica que permite aumentar la frecuencia de reloj del procesador para mejorar su rendimiento a costa de un aumento en el consumo energético y la temperatura.

El renovado Alienware Area-51 mantiene su configuración gráfica, una CrossfireX que permite conectar dos tarjetas gráficas a elegir entre la Nvidia GTX 295 o la ATI 5970 para obtener una plataforma de cuatro procesadores gráficos capaz de hacer correr los juegos más correosos y exigentes.