Está claro que el mercado no
admite tregua. Las tres principales compañías del sector necesitan abarcar
todos los géneros posibles, todo el elenco de jugadores y gustos imaginables.
En esta guerra se impone el que más arriesgue y Sony no parece darse por
vencida. Little Big Planet es un juego tan peculiar y único que durante mucho
tiempo, la prensa lo ha “mal interpretado” como un simple juego para todos
los públicos, concepto normalmente despectivo que abarca juegos simples y
vacuos para contentar al mayor público posible y tras una extensa sesión de
juego, podemos negarlo con rotundidad