Michael
Phelps sufrió en los Juegos Olímpicos por miedo a ser envenenado
La presentación de la biografía del nadador
norteamericano Michael Phelps se hizo en el Barnes&Noble del 555 de la
Quinta Avenida. Allí, frente a San Patricio, firmó libros el rey de Beijing,
la octava maravilla del mundo con sus ocho oros de eterno legado.
.
Según AS,
Michael Phelps irrumpe en el panorama
editorial con No Limits: The Will to
Succeed (Sin límites: la voluntad de
triunfar) , una suerte de biografía que
se puso ayer a la venta firmada por el ex
reportero de Los Angeles Times Alan
Abrahamson .
Son 240 páginas sobre un joven de
Baltimore de quien se reían en el colegio
-flacucho y con grandes orejas- y que este
verano se convirtió en el primer
deportista en la historia en ganar ocho
oros en unos Juegos. Es decir: "El
Patito Feo", versión 2008.
"Tenía
miedo de que alguien pudiera envenenarme
poniendo algo en mi botella de agua.
Durante las pruebas mi entrenador (Bob
Bowman) no dejaba nunca la botella para
evitar un atentado" , describió.
El nadador admite
que se sentía mal en los juegos: "Estábamos paranoicos.
Al cuidar el agua sabíamos que nadie haría algo estúpido
como intentar envenenarme" .
No cabe duda de que fue el deportista del año. Así lo eligió
Sports Illustrated, que lleva en portada al nadador
de traje y corbata, eso sí, empapado. Es un héroe, aunque
tuvo que nadar más de una vez en aguas turbulentas cuenta en
el libro.
Por ejemplo, cuando le diagnosticaron hiperactividad . O
cuando lo multaron por conducir ebrio, encadenó lesiones o
surgieron sospechas de dopaje por su apabullante dominio.
Envidias, en suma, de un atleta que sólo entre corcheras se
siente como pez en el agua. Su timidez no va con la entrevista
y los actos de etiqueta.
Algunas frases del libro
Miedo al fraude en Beijing. "Estábamos paranoicos. Bob
(Bowman, su entrenador) chequeaba a cada segundo mi bidón de
agua. Quería asegurarse de que nadie cometería la tremenda
estupidez de envenenarnos".
El relevo 400 libres. "Bernard cometió un error estúpido.
Tras el viraje, no nadó recto sino que se fue hacia la
izquierda. Eso hizo que Lezak (Jason, compañero de Phelps), a
su izquierda, pudiera aproximarse a él. Bernard le hizo el
trabajo duro y Lezak aprovechó para lanzar el ataque".
Su padre. "Él me enseñó a mirar a la gente a los ojos
cuando uno habla. Heredé mi competitividad de él. Si jugaba
a cualquier deporte, el consejo de mi padre era simple: juega
duro y recuerda, los buenos chicos acaban segundos. Con los años
fuimos pasando cada vez menos tiempo juntos. La última vez
que lo vi fue en la boda de mi hermana Whitney, en octubre de
2005".
12.000 calorías diarias. "En los Juegos se difundió ese
rumor, pero no es cierto. La cifra se aproxima más a las
8.000 que a las 10.000. ¿Un desayuno típico? Tres sándwiches
con huevo frito, queso, lechuga, tomate, cebolla frita y
mayonesa. Una tortilla. Cereales. Un bol de papilla. Tres
tostadas francesas con azúcar. Y, como final, tres tortitas
con virutas de chocolate".
Foto finish 100 mariposa. "Tras la última brazada, al
principio pensé que me había costado la carrera. Hice muy
bien algunas cosas técnicas justo al final: mi cabeza abajo,
la suya (Cavic) arriba; mis pies rectos, los suyos
arriba".