Se trata de la primera vez que un
objeto inanimado o abstracto es candidato para el Premio Nobel.La inciativa fue
promovida por la página web Wired.
La
recepción de propuestas para Premio Nobel de
la Paz se cerró este martes con una sorpresa:
la nominación de Internet.
Se trata de la primera vez que un objeto
inanimado o abstracto es candidato para el
Nobel y ha sido una iniciativa de la versión
italiana de la revista especializada Wired
y de su redactor jefe, Riccardo Luna.
Según
la página web de Forbes, el comité
encargado del Noble rehusó dar a conocer los
candidatos, pero algunos fueron revelados por
aquellos que los habían propuesto. Éste ha
sido el caso de Wired que informó de
que había propuesto a Internet basándose en
que "es una herramienta que
permite el diálogo avanzado
Se trata de
la primera vez en la historia que se propone a un objeto
inanimado como candidato al Nobel de la Paz, planteándose
así la cuestión de quién recogería el galardón
en Oslo el 10 de diciembre en caso de que la red
fuera la elegida. Una pregunta a la que tampoco los
defensores de la candidatura parecen poder responder de
momento.
El
portal
tecnológico
Wired
en
su
versión
italiana,
tras
conocerse
la
concesión
del
Premio
Nobel
de
la
Paz
al
presidente
estadounidense
Barack
Obama,
decidió
ponerse
manos
a
la
obra
para
conseguir
que
el
próximo
galardonado
en
esta
categoría
fuera
un
espacio
virtual:
Internet.
Para
lograrlo, ya en diciembre se puso en marcha
una página web donde cualquiera podía
apoyar a esta candidatura, que ha recibido
el respaldo de importantes 'embajadores' como
es el caso del diseñador Giorgio Armani,
el científico Umberto Veronesi y la
activista Shirin Ebadi, premio Nobel de la
Paz en el año 2003.
El
manifiesto contenido en la web argumentaba
que "Internet es mucho más que una red
de ordenadores. Es un lugar interminable de
personas conectadas. Hombres y mujeres de
cualquier lugar están entrelazados los unos
con los otros, gracias a la mayor red social
que ha conocido la humanidad".
En
cuanto a la nominada, sus orígenes se
remontan a 1969 bajo el nombre de ARPANET,
la primera conexión de computadoras
establecida entre tres universidades en
California y una en Utah, Estados Unidos.