La biblia más
antigua del mundo, reunida de nuevo gracias a Internet
Las partes que quedan de la
biblia cristiana más antigua del mundo se volverán a unir el lunes online, lo
que ha generado un gran entusiasmo entre expertos bíblicos que aún tratan de
desentrañar sus misterios. El Codex Sinaiticus fue escrito a mano por
cuatro escribas en griego sobre cuero animal, conocido como vellum, a
mediados del siglo IV, hacia la era del emperador romano Constantino el Grande,
que adoptó el cristianismo.
No
todo el manuscrito ha resistido los
estragos del tiempo, pero las páginas que
lo han hecho incluyen todo el
Nuevo Testamento y la copia existente más
antigua de los Evangelios,
escritos en momentos diferentes después
de la muerte de Cristo por los cuatro
Evangelistas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Las
800 páginas y fragmentos que quedan de la
biblia - tenía originalmente 1.400 páginas
- tambien contienen la mitad de una copia
del Viejo Testamento. La otra
mitad se ha perdido. "El
Codex Sinaiticus es uno de los mayores
tesoros escritos del mundo", dijo
Scot McKendrick, responsables de
manuscritos occidentales en la Biblioteca
Británica.
"Este
manuscrito de 1.600 años
abre una ventana al
desarrollo de la primera
cristiandad y una evidencia
de primera mano de cómo el
texto de la biblia fue
transmitido de generación a
generación", declaró.
Los textos incluyen
numerosas revisiones,
adiciones y correcciones
hechas durante su evolución
a lo largo de los tiempos.
Noticia 20minutos.es
"El
Codex... es casi
indiscutiblemente el libro
encuadernado más antiguo
que ha sobrevivido",
dijo McKendrick, subrayando
que cada página es de 16
pulgadas de alto por 14
pulgadas de ancho (unos
40,6 centímetros por 35,5
centímetros).
"Desde un punto de
vista crítico, marca el
triunfo definitivo de los códices
encuadernados frente a los
rollos (de papiro), un hito
decisivo de cómo la biblia
cristiana era considerada un
texto sagrado", declaró.
Un
proyecto de cuatro años
Los antiguos
pergaminos, que parecen casi transparentes, son
una colección de secciones que están en manos de
la Biblioteca Británica en Londres, el Monasterio
de Santa Catalina en Sinai, Egipto, la Biblioteca
Nacional de Rusia y la Biblioteca de la
Universidad de Leipzig en Alemania. Cada institución
tiene diferentes cantidades del manuscrito, pero
la Bilbioteca Británica, que digitalizó las
delicadas páginas de todo el libro en Londres,
tiene con diferencia la mayor parte.
El proyecto conjunto iniciado en
2005 con el objetivo de conservar y "reunificar virtualmente" la
biblia, así como acometer una nueva investigación sobre su historia, ha
arrojado nueva luz sobre quién la hizo y cómo se produjo. Expertos de la
Biblioteca Británica dicen que hay que resaltar que el proyecto ha descubierto
pruebas de que un cuarto escriba - además de los tres ya
reconocidos - trabajó en los textos.
La unión y trasncripción del
libro incluye páginas antes no publicadas del Codex
encontradas en una sala secreta del Monasterio de Santa Catalina, a los pies del
Monte Moisés, Sinai, en 1975, algunas de las cuales están en mal estado y han
sido estudiadas con dificultad.
Pero aún hay muchas preguntas
sin responder sobre cómo se realizó el libro, djio Juan Garcés, de la
Biblioteca Británica y responsable del proyecto de los manuscritos griegos, que
trabajó en la digitalización. Por ejemplo, ¿dónde se hizo? ¿qué orden
religiosa lo encargó? ¿y cuánto se tardó en realizar?
McKendrick dijo que la página
web permitirá realizar una investigación de forma integral por primera
vez, obligando a los principales expertos a ver sus teorías en
contexto. La biblia, que puede
verse online de forma gratuita
a partir del lunes, incluye modernas traducciones en griego y algunas partes
traducidas al inglés.