Nos dejo un grande pero ..... el show debe continuar
Michael Jackson trabajó
hasta horas antes de su muerte. El artista ensayó con sus bailarines,
como venía haciendo durante las últimas semanas, en el estadio de
los Lakers, en la ciudad de Los Ángeles. Según su equipo, llegó tres horas
tarde a la cita y con un aire melancólico.
Hace
sólo un mes, el cantante retrasó los
cuatro primeros conciertos de la gira
que tenía previsto ofrecer en Reino
Unido por motivos "exclusivamente técnicos".
Jackson iba a dar 50 shows en
Londres en verano y había
programado más para otoño de 2010 en
Berlín.
Unas 750.000 personas habían comprado
entradas para ver al rey del pop. Su
estado de salud desató todo tipo de
especulaciones sobre si sería
capaz de aguantar las actuaciones,
que habrían reunido, según AEG Live, a
la mayor audiencia para ver a un artista
en una ciudad.
Su
estrella en Hollywood, inaccesible
La
muerte de Jacko, a cuyo cadáver
se le pacticará una autopsia este
viernes, ha dejado al
mundo en estado de shock.
Desde su ingreso de urgencia, en
la madrugada del jueves, decenas
de periodistas se congregaron
expectantes frente a las puertas
del centro médico Ronald Reagan.
Asimismo,
cientos de fans se reunían para despedirse entonando
las más famosas canciones de su ídolo. Por otro lado,
en pleno paseo de la fama de Hollywood, la
estrella de Michael Jackson era del todo inaccesible,
ya que la acera estaba cortada por el estreno de la película
Bruno.