Luego de abandonar Depeche Mode
por diferencias artísticas, el inquieto tecladista inglés Vince Clarke
publicó un aviso en la revista Melody Maker en busca de un cantante para
formar un dúo propio. Andy Bell, un desconocido rubio de voz andrógina,
resultó elegido entre otros cuarenta aspirantes. Con él se cerró la formación
definitiva de Erasure, el dúo que a mediados de los ochenta
y por casi una década inundó las discotecas con un hit tras otro, todos
igualmente pegadizos y bailables.